Vi casi todas las nominadas y me falta analizar algunas, pero me pareció prudente compartir mis opiniones sobre tres de estas películas, para aportar un granito de arena y para regresar a los posts con algo bien actual. Me molesta cada vez más el tema de los puntajes, pero los agrego abajo de cada reseña. Tengo sospechosa fe de que 2012 será un año con mucho cine.
Saludos Sospechosos y como siempre bienvenidos!
"The Help"
Tengo que empezar por lo de la lágrima. Es que no recuerdo la última vez que una película me hizo llorar y desde ya no lo puedo considerar algo menor. "The Help", larga, reluciente y encantadora, se ganó mi llanto con las mejores armas, con las únicas que tenía: las del cine. La historia es sencilla, el contexto -me aclaraba Juan Carlos Bergonzi, que no encontró fallas en el film- lo conocemos, pero el trayecto es extenso, el desarrollo es denso y no podía haber mejor camino hacia el resultado final. Las casa grande de Elizabeth (Anna O' Reilly), con espacio de sobra, que aún debe hacer lugar para el baño de la criada Aibileen (Viola "and the Oscar goes to" Davis); la pedante Hilly (Bryce Dallas Howard), que despide a su criada Minny (Octavia "and the Oscar goes to" Spencer) pero aún adora comer sus pasteles; la inadaptada Celia (Jessica Chastain), que contrata a Minny para convertirse en buena ama de casa para su marido Johnny (Mike Vogel); la rebelde y bien intencionada Skeeter (Emma Stone), que quiere ser escritora y debe luchar ante su madre (Alison Janney), que se muere por conseguirle un marido. Frases memorables: "El coraje a veces puede saltearse una generación". Platos de comida que me hacen agua la boca. Escenas que gritan "Oscar" sabiendo que la Academia no puede hacer lugar para todo un elenco (gracias Screen Actors Guild). Tate Taylor nunca nos obliga a recorrer estos hogares, a deleitarnos ante (lo bueno y lo malo de) estas personas. No es algo que nos tira encima. Más bien es como que nos invita, cálidamente, cuadro a cuadro, tarde a tarde; hasta la noche que se convierte en madrugada. Ahí nos damos cuenta que no lo abandonaremos. No hay exceso de violencia, no hay marcada presencia de situaciones que resalten la época que se estaba viviendo. Dos de los momentos que podrían ser los más fuertes ni siquiera aparentan un fuera de campo. Directamente no figuran. Pero la lagrima llega igual. Todos los puntos de vista han sido expuestos y todavía la historia está hablando de exponer el punto de vista de las criadas. Acá hay un metatexto que es necesario: el libro "The Help" que se escribe mientras las razones por las que las mujeres deciden hacerlo suceden, sin vergüenza, día a día. Esa es la primer arma que pone Taylor en juego para conmover: un relato que ya se estaba escribiendo, que ya vemos, pero que representa la consecución de un imposible. Esto ya le da un impulso revolucionario a la película, pero el director tiene un arsenal más amplio. Así, cálido como nos invita a este universo, medido como para no querer sorprendernos con imágenes de ensueño ("Revolutionary Road"), testarudo y clasicista -para bien- que nos muestra las cosas 'tal cual son', Taylor va dejando aparecer, de a ratos, un pequeño texto que va más allá. Es la voz de Viola Davis, una narración en off que funciona como meta meta algo porque parece venir de algún lado en un momento y dado y luego se desdibuja pero reaparece como centro moral y emotivo de "The Help". Después también, camuflada entre tantas discusiones de niñas ricas, yace una historia enorme (por sus ecos de bondad y fibra humana), que va más atrás incluso que el tiempo del relato del film. Esa para qué contarla, pero se cuela como una joyita que al final resuena, junto a esa novela que ellas escriben, junto a la voz de Davis (le doy el Oscar sólo por la voz…del resto ni hablemos), provocando una lágrima que no pide permiso y es sin embargo bienvenida. Humilde regalo adicional, la película nos recuerda una vez más el valor de los actores. El lente capta aquí la mirada femenina -y cuánta mirada: de amor, de celos, de envidia, de desolación, de esperanza, de no poder comprender qué es lo que necesita la persona que traje al mundo- en un estado de grandeza. Todas las actrices del elenco sobresalen, porque todos sus personajes tienen la mezcla justa entre un máximo poder decisión y la más impensada vulnerabilidad; y porque la película las deja ser: hablando, gritando, mintiendo, llorando y devolviendo los golpes bajos. "The Help", y todo el cine más inolvidable, también es de ellas…de las blancas y negras, las gordas y feas, las rubias y estúpidas, y las mezclas que se te ocurran.
---7.5/10
"Hugo"
Sobre "Hugo" tengo algunos apuntes.
1- Quien mejor que Marty para contar el origen del cine? Lo conoce y lo puede hacer a través de un relato infantil y ensoñado, clásico y hasta ingenuo de a ratos. Si bien se debe registrar que es su primer película con una alta cuota de ingenuidad, desprovista (por su corte 'infantil' asumo) de muchos elementos que lo han colocado a Marty como un cineasta experimentado y cargado. Ahí al principio la clave es 'clásico'. Él conoce y admira mucho el cine clásico de los años dorados de Hollywood, tal como lo relata afectuosamente en su documental "A personal journey with Martin Scorsese through American movies", y tal como lo ha demostrado en muchos de sus films. Pero ojo, que aquí se homenajea un momento anterior, que no es precisamente lo que conocemos como cine clásico. Pequeña contradicción que puede molestar, sobretodo por la insistencia del tono celebratorio (más de esto en el punto 5).
2-La verdadera emoción en el cine más infantil, creo, tiene que ver con saber pararse desde la mirada del niño; ver el mundo como lo ve él y asumir los pros y los contras que vienen con eso en cualquier relato que pretenda una 'madurez emocional' en general. Así lo hacía Gabor Csupo en "The Bridge to Terabithia", inventando un mundo nuevo para luego rompernos el corazón. El eje emotivo principal en aquel enorme y subvalorado film de Disney pasaba por la relación entre dos amigos que, complementándose, encontraban su lugar. Hay una relación similar entre Hugo (Asa Butterfield) e Isabelle (Chloe Moretz) en la última película de Scorsese. Aún así el eje de la emoción está en este caso apuntalado en dos personajes que comparten heridas incurables. George Mélies (Ben Kingsley) ya está más allá, del lado del adulto más viejo y por lo tanto resentido, pero el deseo de Hugo es tan fuerte -y la afición de Isabelle por la aventura es tan genuina- que puede que lleguen a salvarlo. De yapa nomás, porque el mundo no lo habitan tres personas, la película se preocupa por atender los conflictos de varios personajes de la estación, y por supuesto que hay un resurgimiento del niño dentro de todos ellos. Nada más contagioso para el espectador envuelto en la historia. Pero aquí no es el protagonista el que causa este efecto en todos. Un sólo niño no puede cambiarle la vida al resto del mundo. El eje es esa relación primaria entre el viejo y el niño, y sin embargo, todo el mundillo de la estación de tren, todos esos sueños que vuelan alrededor, hacen de "Hugo" algo delicioso y pícaro, como su protagonista robando croissants…algo pequeño, sencillo e intimista que Scorsese puede jactarse de haber logrado con su proyecto de corte infantil. No hay momentos exagerados ni escenas de vida o muerte, ni audiencia más grande que la de una sala de cine. Es más, el elemento más fuera de lugar es la música de Howard Shore, que descaradamente abre el film con notas que parecen sacadas de "Harry Potter". Para colmo, Horner decide convertir ese comienzo 'mágico' en el motivo musical principal de su partitura. Vengo enojado con Shore desde "Los infiltrados". Y lo nominaron al Oscar por esto!
3-Los actores infantiles en el cine. Hay un tema con un grupo particular de actores infantiles. No se los reconoce por la edad, pues el cine siempre nos miente con respecto a la edad. Son actores, hombres o mujeres, que les toca un papel emblemático en una película, y que hasta entonces son prácticamente desconocidos (no podemos decir con seguridad "lo vi en tal cosa, hizo esto". Así funciona). No les sucede al 100%, pero es un papel que tiende a arruinarles la carrera. Se los ubica en ese rol, se los quiere ver repitiendo ese rol y se hace cada vez más difícil pensarlos con una expresión en la cara distinta a la postura más característica de sus criaturas en esas películas. Los ojos se le iluminan a estos personajes porque los actores han sido iluminados con el papel de su (corta) vida (actoral). Piénselo objetivamente y en detalle: Macaulay Culkin y su Kevin en "Mi pobre Angelito" (1990); Edward Furlong y su John en "Terminator 2" (1991); Kate Maberly y su Mary Lennox en "El jardín secreto" (1993); Hal Scardino y su Omri en "La llave mágica" (1995); Liesel Matthews y su Sara en "La Princesita" (1995). Hasta me animaría a agregar a Dakota Fanning en "I am Sam", pero todavía le tengo algo de fe. Le deseamos, por supuesto, lo mejor a Asa Butterfield, protagonista de "Hugo".
3-El punto anterior no se aplica a Chloe Moretz. Ella es "the real deal". Su mirada transmite muchísimo y todo el tiempo tiene la inteligencia de que su presencia en un plano nos revele que ella no está para la joda. Ya decía las verdades en "500 days of Summer"; ya venció al mundo en "Kick Ass". Sus decisiones como actriz no son resultado de una búsqueda de éxito descomunal o de cierto prestigio por parte de la crítica o la academia. Elige papeles tomándose en serio el trabajo. Papeles que le interesan, que siente que puede hacer con su edad y sus capacidades; papeles que no la subestiman en ningún sentido porque ella no ve el negocio como un chiste. No formó parte de ninguna franquicia multimillonaria; no tuvo grandes éxitos, pero sí la madurez para darse cuenta que esto es lo que va a hacer durante un largo rato. Así, sin subestimar el negocio y disfrutando de actuar frente a la pantalla, nos va a regalar momentos más mágicos que toda esta película junta y se va a convertir en una gran actriz.
4-La potencia de la mirada a cámara (aunque no sea hacia el lente) sobre el final de una película tiene una potencia y un peso descomunales. Todos los directores saben cómo aprovechar esto; Scorsese en "Hugo" también.
5-El 3D. Todavía no comprendo del todo cómo funciona, cómo se lo puede explotar y sí es o no el futuro del cine. Lo vi aprovechado para la diversión en "Piraña" y como fundamental atracción en "Avatar". Por lo que entiendo, los (hermosos y narrativamente cruciales en un mundillo que es una estación de tren) travellings se lucen más. Y aunque el travelling sea -cuando no está falseado- de alguna forma el movimiento más puro y transparente del cine, está algo alejado de lo más primario del encuadre fijo, inamovible de los Lumiére; y carece de la magia del trabajo sobre el negativo y del -también- plano muchas veces fijo de Mélies. No hubiese molestado incluir algo más artesanal (más que el autómata arreglado a mano y con ingenio) que reflejara verdaderamente aquello que la película rescata, sobretodo cuando ésta no parece interesada en resaltar el futuro del cine a partir de esa época. Se queda allí, más nostálgica que otra cosa, en Mélies. Y a los que conocemos a Mélies tampoco nos da aire para re-descubrirlo. "Hugo" es excesiva en su celebración, con escenas insistentes y repetitivas alrededor del tema que para colmo culminan en una sala de cine repleta de gente. Hasta el que no conoce puede abrumarse con la cantidad de escenas en que se exprime el recuerdo de Mélies. Hay algunos recursos en las películas que, de repetidos, tranquilamente pueden molestar. Pasaba lo mismo en "Medianoche en París" con los personajes del pasado que iban apareciendo. Ya sabíamos que ese era el juego de la película y ahí teníamos que estar, viendo "quién aparece ahora". Al menos aquellos Heminghways y Buñueles tenían algo para decir. El Mélies de Kingsley calla y se esconde hasta el final. En el pasado es donde se lo ve más feliz, y dice algo como: "si alguna vez te preguntaste de dónde vienen los sueños, mira a tu alrededor…aquí es donde se hacen".
6-Reconocer la intención de manifestar y explotar esta cuestión de los sueños de Melies con una secuencia magnífica que a su vez también remite a los Lumiere, es lo más cerca que está Scorsese de referenciar con dignidad aquello que la película festeja. Es el mejor momento del film: el más emocionante, el que tiene más cine encima. Así sí vale y filmar así sí que da gusto.
7- sobre 10. La nota/puntaje
"The Artist"
A veces nos toca preguntarnos por el objetivo de una película. Nos da otras razones para pensarla, nos obliga a analizar sus aportes para el cine y, finalmente, puede llegar a revelar su valor. La calidad de una película o su capacidad de entretener y movilizar al público -todas cosas que por ejemplo, "The Help" tiene, y con mucho mérito-, no tienen nada que ver con que un film sea valioso. Esto es, como tantas otras cuestiones, subjetivo, pero no me parece ofensivo decir que una muy buena película como "The Help" no es indispensable para el mundo de cine. No para el de hoy al menos. Lo mismo sucede con "Hugo", más allá de su intención celebratoria. Y claro que vale más comparar "The Artist" con "Hugo" que con "The Help", precisamente por esta razón. Las dos buscan homenajear el séptimo arte, y si bien la de Scorsese parece mirar hacia adelante (no exenta, me pareció a mí, de ciertas contradicciones debido a esta misma decisión…esto ya quedó expresado, o sea que basta de la relación de "Hugo" y el cine), no me parece justo acusar a "The Artist" -como pude notar en algunas discusiones- de mirar en vano hacia el pasado o de tener únicamente cierto encanto por el homenaje que propone (como cuando un bebé aprende a hacer algo y le dicen, condescendientemente, "qué lindo", pero no significa nada). No es ni una cosa ni la otra. Encuentro a "The Artist" una buena película, notablemente entretenida y conmovedora considerando la diferencia de sus recursos con lo que acostumbra el cine actual. Hasta me parece en este aspecto un poquito mejor que "Hugo"; un tanto más genuina porque se beneficia de ser (a conciencia) inofensiva y esto la vuelve menos efectista. Sin embargo, no me parece mejor película que "The Help". De todos modos, puedo agregar la observación de que es la película más valiosa del grupo, y aquí entran en juego todas las variables. La de Michel Hazanavicius es una película valiente, por salir a las salas con una relación de aspecto como la que tenían las películas silenciosas de entonces -cercana a la que acostumbramos en la televisión; y si vamos al cine es para no ver la pantalla cuadrada de la TV- y con una mezcla de sonido que parece más estéreo que sorround. Siguiendo esta línea, es osada por usar la música como elemento fundamental sin siquiera acompañar tan a la perfección todo lo que está ocurriendo en pantalla (a excepción de algunos momentos de baile). Es una partitura bien al estilo de aquella época e incluso de épocas posteriores. A mí me ha pasado de ver algunos films del Hollywood clásico y de no disfrutar del todo las partituras; de considerarlas inadecuadas, fuera de lugar. Porque muchos hemos visto películas viejas. NO necesitamos de "El Artista" para que nos muestre cómo son o cómo eran (algo que la película hace de yapa, al mismo tiempo que pretende ser de este tipo de films) las mudas, las 'en blanco y negro' y las que vinieron después. Porque admitámoslo, tendemos a meterlas en la misma bolsa. Debe ser por eso que mi hermano no se banca los primeros 5 -geniales, por cierto- minutos de "North By Northwest", que ni siquiera es taaaan vieja, y no es muda ni está en blanco y negro. Hay un prejuicio y una gran cantidad de público que jamás se ha acercado hasta esos horizontes. Pero la historia del cine no es tan larga, y ahí está "El Artista" para recordarlo, metiéndose de paso en un momento de pasaje del cine. El que se anima a terminar la película entera no se lleva sólo algo de cine mudo, sino también algo de los comienzos del sonoro. Eso, al menos en esta parte del mundo, es valioso, y más luego del buen recibimiento de la película a nivel mundial y de sus posibilidades para el Oscar. En Buenos Aires el que no va al Arteplex, al Malba, a la Lugones o a cualquier cine club y se encuentra con un afiche enorme de "El Artista" en Avenida Santa Fe que dice bien grande "10 nominaciones al Oscar", puede sentirse levemente intrigado. Si esa persona se acerca al cine, hay un mérito ahí de "El Artista" que no ha tenido, de esta particular forma, ninguna película en años. Pero volvemos, porque para los que NO necesitamos que "El Artista" nos recuerde nada, la película también se preocupa por abrir otros caminos. En su verdadera condición de moderna, sin pretensión de ser un mero homenaje, se vale de dos de los tres principales componentes del cine en su forma más pura, para entregar en una breve secuencia el dilema de la película, que es dramático, pero que puede considerarse tan cómico como cualquier efecto que lograse Chaplin sin la necesidad del sonido directo. Es ese sonido directo, ese vaso en la mesa, lo que pone de manifiesto una vez más cierto valor en "The Artist", una película que se sabe inofensiva y celebratoria pero que no niega que es parte del presente, del mundo y del cine en ese mundo. Inofensivo es el tono general de la película que cuenta, al costado, una historia de amor que ni pincha ni corta. Pero el dilema que les anticipaba es más incisivo, y aquí el pastiche que es y será "The Artist" para gran parte del trío espectador/crítico/cine aunque gane el Oscar, se permite un aporte valiosísimo, rescatando la figura que su título menta y diciendo algo sobre el cine que hoy en día no se está diciendo mucho. El lugar que ocupa cada persona en una realización de un exponente del séptimo arte es indispensable siempre, de a ratos irremplazable y todas las veces muy preciado para el que lo lleva a cabo. Es más, ese individuo -que en "The Artist" es Jean Dujardin+su sonrisa+su perro, para contextualizar un poco- sabe que es un arte y no sólo necesita que se reconozca su labor sino que necesita continuar haciéndolo tanto como respirar. Es lo que mejor sabe hacer…bah, es lo único que sabe hacer. El cine que tanto amamos, entre tanta industria y ficción demoledora de primera factura, entre tanto …(complete a gusto), a veces se olvida de esta idea. Amenazar eso, es atentar contra la vida. Claro, el arte es la vida. Pero eso también lo sabemos todos, no? La línea anterior, si se lee con detenimiento, puede revelar tanto un tono sarcástico como optimista, teniendo en cuenta para el último de los dos que quien escribe se considera un artista.
---7.5/10
Sunday, 26 February 2012
2012: Noche de Oscar, examinando la competencia
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ElChapa
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26.2.12
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Saturday, 20 August 2011
Prometido: "127 Horas"
Tengo algunas promesas pendientes, y lo sé. La crítica de "127 horas", a continuación.
"127 Horas"
"Si creo...hay más que esto", canta Dido, esa olvidada dama británica que nos dio grandes hits y hermosas canciones como "White Flag" y "Here with me". Siempre tuvo una voz hermosa, pero estas palabras las canta en nombre de Aron Ralston, el hombre cuya mano se queda atrapada en una roca enorme mientras escalabra el John Blue Canyon en Utah. Sabemos quien es Aron en seguida, pues James Franco define al personaje en un par de escenas. No a través de la habla sino de acciones: cantando libremente, corriendo como loco. Aron conoce a dos chicas y ellas presienten que él podría ser de otra galaxia. No le importa nada, no tiene a nadie en mente y lo que necesita y ama está en frente suyo: grandes montañas.
Esto también es lo que necesita Danny Boyle. Las montañas y James Franco son elementos suficientes para hacer una película entera. Por otro lado, creo que a esta altura podemos acordar en que Boyle (junto con el guionista Simon Beaufoy) disfruta de el acto de inspirar estos días. Eso fue "Slumdog Millionaire" (aquí mi crítica) y eso es "127 horas": cine inspirador e inspirado. Si el film anterior esa sobre el amor imposible y sobre elevarse ante las circunstancias para lograr lo inalcanzable, este nuevo relato es lo mismo, sin el factor 'amor'. Ese fue el factor que le permitió a Boyle contar "Slumdog" como una fábula, con musica esperanzadora, colores brillantes y pequeños momentos hermosos en los más horribles lugares. Para aquellos que pensaron que esa fue una decisión errada, una falta de respeto hacia la realidad de un país, "127 Horas" llega para demostrar que se equivocaron.
No hay embellecimiento aquí. No hay otro color más que el pálido de la cara de James Franco y el rojo de la sangre que se escaba de su brazo. Como un hombre real que pelea por su vida, sin agua ni comida, rogando por un poco de sol y la respuesta de un cuervo, el relato -sin perder nunca de vista su centro trágico, que Boyle y el maestro Anthony Dod Mantle intentan representar con planos 'desesperados', como la lengua de Aron vista desde adentro de una botella de agua y otras resoluciones de cámara y puesta en escena- cobra vuelo a través de la imaginación.
En la situación de Aron, en la que trata de superar lo imposible mientras piensa en quién es y qué ha hecho en la vida (con dolor - "cada momento desde el día en que nací me ha traído a esta roca", susurra), la imaginación no puede ser más que poética (es difícil aceptarlo, pero la poesía en el cine -poesía visual, narrativa- puede ser aburrida, muy aburrida -no siempre-. Boyle la vuelve inspiradora. Comencé con esa declaración así que trataré de volver a ella). Aron busca momentos en el pasado, tiene visiones de gente en la oscuridad y meticulosamente reconstruye un futuro cercano. Poética significa melodías de piano inexistentes en el aire, o una hermosa mujer diciendo un "Te amo" que nadie puede escuchar. Algunas de las cosas que experimenta Aron son de otro mundo.
Las películas más recientes sobre personajes solos con el mundo fueron "Into the wild" de Sean Penn (aquí mi crítica) y "Enterrado" de Rodrigo Cortés. La primera es acerca de un chico que ha vivio una mentira y decide encontrar la verdad parándose solito frente a la Madre Tierra. Su historia personal lo ha afectado, y antes de estar completamente solo, el chico cambia (voluntariamente o no; no importa, simplemente sucede) las vidas de la gente que conoce. Chris (o Alexander Supertramp) tiene una ideología y habla mucho de ella, pero no es el elemento más consistente de la película. En "Enterrado", la ideología es todo, reforzada por una gran idea original. Un hombre está atrapado en un ataúd, bajo tierra, y mientras trata de sobrevivir (hay algunas buenas secuencias de supervivencia), cada línea de diálogo está puesta para criticar al gobierni. No hay historia personal alguna, sólo dagas lanzadas contra las políticas de rehenes en tierras extranjeras.
Recapitulemos, porque quiero llegar a la inspiración transparente que yace en la historia de "127 Horas". En "Into the wild", Supertramp termina solo en Alaska por decisión personal. Uno puede sentirse inspirado por varias razones que se encuentran en el viaje del film, aún más si se cree en las ideas del personaje. En "Enterrado", el personaje principal es capturado a propósito. Podemos inspirarnos si apoyamos sus ideas políticas, su voluntad para salir de ese ataúd o el hecho de que su familia lo espera en casa? No hay inspiración real ahí.
En "127 Horas", sin embargo, que Aron esté atrapado no es parte de un plan (esto es lo más sorprendente), pero mientras vuelve sobre quién es, en un punto él mismo llega a creer que no fue un accidente. Es esa idea la que inspira. Aron pasa 127 horas revisando estos pensamientos. Se redescubre a sí mismo como persona y llegamos a concer como un hombre que quiere superar lo imposible. Lo que es aún más puramente inspirador, más allá del hecho de que Boyle fractura la pantalla y corre a través del paisaje para hacer de este viaje introspectivo algo más emocionante (como solo él puede); más allá del hecho de que el director ha encontrado en A.R Rahman al perfecto compañero para contar historias que no pueden vivir sin música (ahora sin SU música); y más allá del hecho de que James Franco interpreta el rol como si fuera su propia vida en la pantalla; es que a diferencia de muchas películas de este tipo, Aron hace lo que hace no para demostrar algo, ni para dar el ejemplo, ni porque defiende una causa. Lo hace por él mismo porque quiere. Durante esas horas, de algún modo se da cuenta de que tiene que hacerlo. Bueno...ahí es cuando nada puede detenerte.
---8/10
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ElChapa
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20.8.11
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Labels: Drama
Monday, 8 August 2011
Rareza de la semana
Es bueno a veces arrancar la semana con una rareza. Aunque no creo que este film sea tan desconocido, tiene ciertas particularidades, como el de ser una ópera prima y estar dirigida y escrita por una directora, con "a". Estuve viendo bastante cine estos días y me encontré con otra película dirigida por una mujer, que le dio la fama a Michelle Rodriguez. Se acuerdan?? Bueno, esa y otras más les voy a traer, pero por ahora compartamos esto.
La crítica de "Speak" (dedicada a la persona que envía fotos de August Rush), a continuación.
"Speak"
Puede que sea el efecto de ver tantas películas malas seguidas pero la verdad permanece: a veces simplemente llega una gran película. "Speak", de Jessica Sharzer, es una de esas películas que entiende todo y ahce todo bien. Como "Thirteen" o "Las vírgenes suicidas" (aquí mi crítica), elige personajes, explora su entorno y se encarga de cubrir cada aspecto de una historia desgarradora. Una historia desgarrador contada filmada con respeto no es lo único que estas películas tienen en común. Los personajes más importantes son chicas, y las directoras/escritoras son mujeres. Esto no puede ser una coincidencia. Sin embargo, lo que cambia es el punto de vista. Donde "Las vírgenes suicidas" eran vistas a través de los ojos de chicos y "Thirteen" era toda una nueva (extrema a veces) experiencia para una alumna de secundaria, "Speak" da un paso atrás. Es una película más humilde; ni enteramente poética ni plagada de emociones que su protagonista está desesperada por expresar.
Melinda (Kristen Stewart) ha hecho algo terrible y está comenzando el nuevo años escolar sin amigas. Quiere a sus amigas de vuelta, pero algo más ha pasado y se le está haciendo muy difícil caminar con calma por los pasillos. Hay una reconstrucción de eventos, narrados poéticamente, que incluye imágenes que representan la felicidad de la adolescencia y sus mayores miedos al mismo tiempo. La música, una partitura fantástica de Christopher Libertino, funciona a la perfección cuando presenciamos el pasado y también la vida de todos los días de Melinda. Cuando su madre (Elizabeth Perkins) la despierta y ella está gritando, le dice: "No te preocupes, el cuco se fue". Melinda sabe que esto no es verdad. Camina con fantasmas y habla sólo cuando es necesario. Tenemos el privilegio de escuchar sus pensamientos, pero el título del film es preciso sobre esto: Melinda no puede hablar en voz alta.
"Speak" hace todo bien porque Sharzer lo mantiene real. Es un detalle importante en films como estos que las cosas no se salgan de control. Si uno no se lo cree puede haber distracción, pero aquí la cámara no es vistosa, el diálogo no es excesivo, los momentos claves no están sobre dramatizados; la economía de recursos en general es sorprendente y parece intencional. Lo que sabemos de los múltiples personajes es de lo que Melinda piensa de ellos en momentos partidulares o lo que les dice directamente en situaciones importantes. El resto lo tenemos que descifrar por cuenta propia (especialmente la relación de Melinda con sus padres, también un detalle importante en películas así). La película nunca explica o anticipa mucho porque su historia depende de lo que encontramos mientras la miramos. La prueba de este hecho es el personaje más hablador, un profesor de arte interpretado por Steve Zahn, que tiene un típico discurso bohemio/filosófico de lección de vida que para cualquier espectador sonará como patrañas. El arte es importante es "Speak", pero no por las palabras del profesor de arte...es simplemente por la relación directa que Melinda experimenta con el arte y cómo la afecta ampliamente; una relación generada en principio por el profesor de arte.
Kristen Stewart es sorprendente. El dejo deprimido en su cara que ha dominado por completo encuentra su origen en "Speak". Secundario, falta de satisfacción, introversión que es sexy, un mundo de preguntas dentro de un mundo de problemas irresueltos y, al final, una suerte de bondad. Podría uno decir que es siempre el mismo papel, pero si no lo dije antes desafío a cualquiera a encontrar cualquier otra actriz que pueda hacerlo mejor. Los primeros planos de Stewart aquí son muchos y me resulta difícil explicar cómo dos ojos que parecen perdidos en el medio de la nada pueden transmitir tanto. Ya la he alabado mucho a Stewart. Estoy cansado. Vayan y vean por su cuenta.
"Speak" es una experiencia fabulosa, aunque no la más alegre. No se imaginan lo bien que se siente cuando una película entiende que no hay nada más que mostrar; que la historia ha sido contada y la pantalla necesita fundirse a negro. Envidio la forma en que este film resuelve su final, cuando nada más puede decirse. Y no se olviden que se llama "Speak" ("habla" en inglés).
---9/10
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ElChapa
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8.8.11
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Labels: Drama, Kristen Stewart, Rareza de la semana
Thursday, 7 July 2011
Woody Allen time: Whatever Works
Apenas pueda voy a correr al cine a ver "Medianoche en París" y traeré la crítica. Mientras tanto, quien diga que Woody no ha sido uno de los tópicos cinematográficos en lo que va del año, vive más desconectado del cine que yo últimamente. Aquí en Argentina se estrenó "You Will Meet a Tall Dark Stranger" a comienzo de año, que yo reseñé brevemente en el post anterior al que ahora escribo; Cannes fue inaugurada con la película que mencionaba más arriba; película que, desde su estreno comercial mundial, ha cosechado excelentes críticas...y aquí también los distribuidores decidieron estrenar "Whatever Works", traduciéndola (creo) como "Que la cosa funcione", pa' ver si la película andaba y la gente la iba a ver. El asunto es que yo particularmente la había visto tiempo atrás, y me gustó mucho. Quería brevemente darles una nueva bienvenida a Los Sospechosos de Siempre! Ya tengo preparada "127 Horas", una "Rareza de la semana" muy especial, los 'apuntes vacacionales' que quedaron pendientes, una suerte de 'multipost' de Tarantino y novedades de blogs para visitar y videos para ver. Mi ausencia no ha sido una total elección.. estuve trabajando en mi música y en otra cantidad de cosas productivas, lo juro.
La crítica de "Whatever Works" (o "Que la cosa funcione"), a continuación
"Whatever Works"
¿Realmente Woody Allen lo entiende todo? ¿Realmente tiene esa captura de la humanidad de la que pocos podemos alardear? Realmente ve "el todo" en su máximo esplendor? No lo sé, porque no sé lo que es "el todo". Lo que sí sé, y aprecio, es que Allen ha intentado una y otra vez entender las cosas (quiero decir el mundo y la gente que lo habita); o al menos, ha intentado decir algo interesante sobre ellas. También sé que siempre lo ha hecho con éxito, y que si "Vicky Cristina Barcelona" (aquí una breve reflexión) no es un buen film es porque allí no es fiel a si mismo. Es una película en la que aparece ante el espectador como un farsante.
Por otro lado, algo como "Que la cosa funcione", entendido en su idioma original como "Whatever Works", es un poco lo opuesto a lo que su título y protagonista profesan. Boris Yelinkoff, un físico alguna vez genial interpretado por Larry David como -por mucho que duela decirlo- el Woody Allen de turno, es un neurótico, un "odio-todo-en-este-mundo horrible" tipo de hombre que se cree un genio. Es el Woody Allen de turno porque, como siempre, es imposible no pensar en la persona de Woody cuando vemos una película en la que no está actuando. Este Boris es el alter ego de Woody y profesa -para ponerlo en pocas palabras- que pase lo que pase, 'lo que sirva' está bien.
Pero esto no se aplica al Woody Allen director/escritor. Trabajando en Londres, las decisiones morales de "El sueño de Cassandra" no funcionaron tan bien; en Barcelona, la escena del beso entre Javier Bardem y Rebecca Hall, con el guitarrista español tocando música romántica en el fondo, fue fácilmente uno de los momentos más cursis en un film decepcionante. Por suerte, lo encontramos de vuelta en New York. Allí, con un aire familiar que se rehusa en dejar atrás un sentimiento musical de ópera que le funcionó muy bien durante esta década; y con actuaciones de un elenco fresco y fluido que -por mucho que duela decirlo- debería haber contado con su presencia, Allen logra una muy buena comedia y se vuelve claro que no es 'lo que sirva'…ESTO es lo que sirve!
Es una muy buena comedia porque no es meramente romántica aunque contiene el romance como elemento principal. Boris, viejo cascarrabias, nos cuenta que intentó suicidarse por amor una vez y no funcionó. Oh, sí! Nos habla a nosotros espectadores en lo que la trama ve como delirios de grandeza, pero sabemos que es Allen quien nos habla, mirando directamente la cámara, como no lo ha hecho en años. No más voces en off o planos plagados de significación; este es Woody apostando a los personajes y Boris es su vehículo para ello. Hay que repetir para aclarar: Boris no es Allen porque no podemos verlo a Woody en pantalla; pero eso no significa que no sintamos su presencia, cuando esta vez juega directamente con la idea de la 'audiencia cinematográfica' en dos momentos cruciales. Alvy Singer era un poco más íntimo; Boris los vuelve a todos parte del cuadro (literalmente, el encuadre cinematográfico).
De todos modos: amor. Comedia. No una comedia romántica pero una película que hace reflexiones cómicas desde el amor. Pero no termina ahí. En "Que la cosa funcione" Allen también hace lugar para comentarios sobre la vida que, por más problemáticos, suenan correctos (digamos "en su justo lugar"). Entonces, por Allen, a través de Boris y desde el amor experimentamos sexo, cultura, prejuicio, racismo, el miedo a la muerte, ciencia, arte y cualquier cosa que se les ocurra. La belleza de esto es que, como Boris es quien nos cuenta el cuento, todos pasan por su visión cuando los vemos por primera vez. Lo cierto es que, para Boris, todo el mundo es estúpido y superficial; pero Allen se abraza a estos estereotipos y los desarrolla por completo. Eso es algo que sólo alguien que entiende de personajes puede hacer. Allen respeta a los personajes, y respeta la vida.
Estas son las razones por las que "Que la cosa funcione" funciona, a diferencia de lo que explica Boris. También es, y esto no es menor, la mejor película de Woody Allen de esta década desde "Match Point" (aquí mi crítica); un punto alto cómico que juega como perfecto opuesto de aquel eje dramático de la película filmada en Londres. Y agrego que vive con la contradicción de ser perfectamente simple, sólo porque no llega a ser simplemente perfecta. La explicación final de la contradicción: el film es perfectamente simple porque es perfecto en su total complejidad y aún así aparece ante el espectador como la película más sencillamente filmada en mucho tiempo; pero no es simplemente perfecto porque no le toca…porque Woody Allen siempre puede hacer algo mejor, y su próxima obra maestra está a la vuelta de la esquina.
---8/10
SALUDOS SOSPECHOSOS!
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Labels: Comedia, Woody Allen
Thursday, 21 April 2011
Apuntes vacacionales de película (2)
SI HAY motivos de celebración! En principio es Semana Santa, o las Pascuas, o el Pesaj, o un fin de semana largo para quienes lo vean de ese modo. Por el lado del cine, que es lo que se discute aquí (lo que nos apasiona) tenemos ese hecho enorme que sigue y seguirá siendo el BAFICI. La edición de este año concluyó el domingo pasado con la función final de "Norberto apenas tarde" en el Atlas de Santa Fe. La sala estaba repleta para disfrutar la ópera prima de Daniel Hendler, quien fue recibido con una larguísima e inusual ovación que se volvió a repetir cuando el film terminó y el público inició una ronda de preguntas. Lo particular de esta última función en lo personal fue que, durante el Q&A, Hendler mencionó que había algunos directores con los que había trabajado en la sala en ese instante, como Juan Villegas. Y a la salida del cine, luego de felicitarlo a Hendler personalmente, y ya en el colectivo 152 para volver a casa, se suben al transporte de cuatro ruedas Juan Villegas, y su mujer Celina Miurga, también directora.
2 figuras importantísimas de nuestro cine, quizá de nuestro llamado "nuevo" cine. Y son marido y mujer. Y el único que los reconoció fue este servidor, que los felicitó por hacer del cine argentino algo mejor. Quizá tendría que haberles dicho que algunas de sus películas son para mí films de cabecera y que, en algún sentido u otro, transformaron mi vida, pero hubiese sido un poco raro, no? En fin, los directores que vamos a ver hoy son de otro lugar y son mucho más conocidos, pero no podía dejar de mencionar este encuentro. De más está decir que me pidieron mi opinión sobre la película de Hendler; y les dije que me gustó. Tendría que haberles dicho la verdad, que la película no es tan mala pero que esto y esto otro y lo demás; pero quizá me explayaba demasiado y ya no me querían escuchar más. Lo que sí hice fue intentar escuchar lo que hablaban ellos... de la película de Hendler. Poco y nada pude captar.
Hoy, que estamos de festejo, volvemos a homenajear a Celina Murga a través del link a este post que elogia su ópera prima: "Ana y los otros".
También, como estamos de festejo, y ayer cumplieron años dos de las mujeres más sexys (la discusión sobre la dimensión y el significado del término "sexy" es algo que estos días me está aquejando) y más talentosas de Hollywood, ponemos lindas fotos de ellas y los invitamos a releer las críticas de algunas películas que una de ellas (favorita del blog; la mujer más linda del mundo) protagonizó en la vida. Eso lo encuentran aquí.
Ya cubierto el festejo, reanudamos la sección de encuesta en el blog, para que los Sospechosos nos cuenten qué director prefieren; quién se sostuvo más a través de los años; la película de cual de ellos hay que salir a ver corriendo. Yo aporto un poco de lo mío, pero nada definitivo pues es lo que me pasó en esta ocasión con sus últimos trabajos. De todo un poco en este segundo apunte vacacional. Y espero sus opiniones sospechosas, claro que sí! CELEBRATION TIME! 
2-Lo inesperado
La historia es la de llegar al cine queriendo ver una de las películas nominadas al Oscar y encontrarse con una enorme fila que te hace ver algo que no querías. Dos veces fui en busca de un cisne negro. La primera me encontré al hombre de mis sueños, así como lo cuenta Woody Allen en su última película. Hablemos de Woody Allen, y de paso hablemos de lo nuevo de Clint Eastwood. Hablemos de por qué la crítica que a mí más me gusta leer destrozó la cinta del primero y abrazó con ganas -o con más ganas- la del último. ¡Si ambos están hablando de lo mismo hace años! Cada uno lo hace como puede pero, a grandes rasgos, Allen estuvo toda la década del 2000 hablando de la vida y Clint estuvo hablando, de una forma u otra, sobre la muerte. Los tonos de sus últimas obras lo dejan claro. “You will meet a tall dark stanger” es una (si se quiere) comedia ligera en la que varios personajes van tomando distintas y constantes decisiones porque, como todos sabemos, siempre creemos que puede llegar a aparecer algo mejor a la vuelta de la esquina. La reflexión es simple, pero el cine está para poner la reflexión en imágenes, en palabras y en historias. Woody Allen es un experto y domina los temas de su cine como pocos realizadores. Yo siempre me pregunto si hay algo que ese hombre no sepa. No tiene que ver sólo con lo creíble de los personajes y lo estimulante de los diálogos. En esta película particularmente sorprende la multiplicidad de personajes y la naturalidad con la que el director pasea de un lado a otro. Hay muchos escenarios y muchas relaciones básicas de dos personas que se establecen pero siempre hacen lugar para que aparezcan una o dos personas más. La primera presentación de personajes, por lo vertiginosa y moderna, recuerda a las películas de Guy Ritchie. Hay risas, hay llantos, hay discusiones, hay amor, hay plagio, hay muerte, hay alcohol, prostitutas y mujeres videntes. Nada en exceso, pero un poco de todo. Así es la vida muchachos. Allen siempre intentó ser la vida, o dar pedazos de vida. Y por eso lo critican. Yo vi la película en una sala llena y creo que el público todavía lo disfruta…mucho. Otra cosa más: Allen nunca necesitó una cámara virtuosa. La mejor escena de la película es un plano fijo, largo, de Antonio Banderas y Naomi Watts en un auto. Allí pasa de todo, y no pasa nada. Si lo cuento lo arruino. Todo esto me hace recordar que dentro de poco voy a traerles la CRITICA DE “WHATEVER WORKS”, uno de los últimos films del director, que me encantó.
---7/10
De vuelta a Clint. ¿Hay que admirarlo siempre? No lo sé. Me impresiona su vitalidad y me alegra recibir películas suyas seguido. “Invictus” tengo que volver a verla pero no me voló la cabeza. Sé que la muerte fue una constante (entre otros temas) de su cine de la década. “Hereafter” no habla precisamente de la muerte, sino de la vida después de ella, y de cómo eso afecta a los que se están en la Tierra (si es que efectivamente los otros están en el Cielo). Hay tres historias: la de una mujer que tuvo una experiencia con el más allá, la de un niño que quiere comunicarse con su hermano muerto y la de un hombre que puede hablar con los muertos (Matt Damon, que está genial en el film: después de haber estado mucho tiempo corriendo, se lo ve contenido y silencioso; mucho mejor que en su anterior colaboración con Clint). Si partimos, como dice Tomi, de que este es un tema del que no se sabe mucho y no se puede exagerar, a la película podemos perdonarle muchas cosas que decide no detallar. Lo que sucede es que hay escenas en las que uno percibe que se le puede dar una visión más profunda a la cuestión del ‘más allá’, pero la película intencionalmente la deja pasar. Es todo muy por encima, aunque hay un gran momento, muy emotivo: cuando Damon le hace una lectura al niño. Además, el film también cuenta una historia de amor que, queramos o no, también es un poco superficial. De hecho, hay un gran momento, muy emotivo e inquietante, en el que, con “Nessun Dorma” de fondo, Damon casi besa a Bryce Dallas Howard. Pero no es la historia de amor que realmente le interesa a la película. De esa historia de amor vemos poco y nada. Lo que estoy tratando de decir es que, aunque cuenta con algunos grandes momentos y se entienden los traumas y las cargas de los personajes principales, todos van viajando a diferentes lugares del mundo (recorrido por la casa de Charles Dickens incluido) y la historia general nunca tiene un centro; entonces la película no sólo no es consistente sino que no deja una reflexión de nada. Otra cosa que hablábamos con Tomi. Si bien la película te deja discutiendo, no te dice nada concreto. No quiero decir que hay que tomar una posición (eso siempre es delicado; depende del tema y en algunos films los directores no toman posición y la decisión es astuta y positiva), y si en este caso Clint sólo quiso dejar las cosas ahí para que las veamos, es respetable. Pero no es lo que yo espero de él, y entiendo que no es lo que la crítica y el público esperan. Siempre con Clint hay algo más, algo fuerte que nos queda de una historia y que es más fuerte aún cuando Clint actúa en pantalla. Otra cosa más: Clint hace uso de una cámara virtuosa. Clásica, sí, pero virtuosa. Aquí, excepto en los dos grandes momentos mencionados, Tom Stern consigue planos que son calcos de postales de las ciudades en las que están los personajes; y lo sigue a Matt Damon por sus recorridos, sin el más mínimo asombro. Si Eastwood -cuya música original en el film es demasiado repetitiva- no se asombra, yo no me asombro. Por lo tanto, y esto es en un sentido general de “Hereafter”: ¿el admitido y extremo clasicismo, tan formal y vistoso, se está convirtiendo en simple y llano aburrimiento? No quisiera imaginar que el gran director agarra un guión, lo filma rápido y como puede y ya está…trámite terminado. ¡Qué horror!
---6/10
Ya decía yo que fui dos veces en busca de un cisne negro. La primera me topé con Woody, y la segunda con una “Piraña en 3D”. Realmente no hay mucho que decir de la película. Seamos honestos y admitamos que no siempre se puede ver pirañas en 3D; a Kelly Brook desnuda, a muchas minas en plena joda en la playa (y desnudas), a Eli Roth dirigiendo un concurso de camisetas mojadas, a Jerry O'Connell haciendo el ridículo (aún cuando sabe que lo está haciendo hace años), a Elisabeth Shue haciendo de mamaza, a Richard Dreyfuss apareciendo solo para morirse.. y no se cuánto mas sigue la lista, pero a veces las partes son mas fuertes que el todo. Hay mucho de lo que yo les contaba hace poco de las “meta-películas”. “Piraña 3D” es un poco más que lo que vemos ahí en pantalla. Pero si nos remitimos sólo a eso, yo me quedo con lo mencionado, con la diversión general y con unas tremendas y creativas muertes. Es que, en realidad, eso es exactamente lo que es la película: sus partes. Entonces, si las partes son el todo y viceversa; si no se diferencian, ¿qué hacemos?
---7/10
La próxima hablamos de un tema que nos interesa a todos: EL AMOR
Voten en la encuesta!
Saludos Sospechosos!
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ElChapa
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Labels: Mini Críticas, Woody Allen
Wednesday, 30 March 2011
Apuntes vacacionales de película (1)
No hice ninguna entrada oficial durante algunos meses, es cierto, pero eso no significa que fueron meses desprovistos de cine. El cine es, para mí, alimento. A veces engorda y da gusto; a veces es nutritivo; algunas otras da ganas de vomitar. Este verano pude comer mucho, y estos apuntes (un poco desordenados, pero muy característicos del blog) pretenden dar cuenta de esa dieta y a la vez proporcionan las recetas (EN MAYUSCULAS) de los platos fuertes que están por venir.
1-Sección Oscar
No vi los premios y estoy tratando de encontrar la repetición. Según lo dicho en todos lados, fueron los más predecibles de la historia. También es duro confesar que debo ver todavía cuatro de las películas nominadas (qué fácil era cuando había cinco, ¿no?) y que entre ellas se encuentra la ganadora. Aún así, el verano me acercó a estos títulos. Antes que nada, vi “127 Horas”, lo último del último Boyle (LA CRITICA PRONTO).
Seguimos. No sé si “Winter’s bone” es más o menos de lo mismo todavía. Si es más es un aporte, sino es prescindible. La película independiente de turno, el caballito de batalla que sorprende. Hemos llegado a un punto en el que se desvirtuó tanto el concepto “independiente” que ya no importa si viene una nueva directora (como en este caso) y realiza un film con todas las características que el concepto alguna vez implicaba. Quizá hay que dejar de pensar en la categorización y mirar la pieza por sus propias virtudes. No puedo dejar de pensar que “Winter’s bone” parece como una película de manual, pero me impresiona la mano firme de la directora para narrarla. Es un film de pasajes lentos y silenciosos, un film frío en todo sentido. Además es muy repetitivo. Aún así, parece que no había otra manera de contar esta historia. La adolescente que encabeza la historia y que está en busca de su padre tiene que hacer el viaje solita, tocar cada puerta, preguntar a quienes conoce y a quienes no se les debe preguntar. Hay todo un lado oscuro del relato también…un pasado que no le hizo bien a la familia de la niña; a la misma familia que ella quiere rescatar cuando emprende su viaje. No hay adornos, la música de a ratos genera escalofríos y hay una gran presencia femenina. John Hawkes entrega una fenomenal interpretación que también parece un poco “de manual”. Para ver si lo de Jennifer Lawrence es verdadero, también tendremos que seguirle la pista.
---6/10
A diferencia de “Winter’s bone”, “True Grit” tiene una gran presencia masculina, sólo que hay una niña en medio de todos ellos. A mí “No country for old men” me daba tono de Western (creo que nos pasó a todos): de un Western duro de enfrentamientos de vida y muerte que son entre dos personas pero que también, como en el caso de Tommy Lee Jones, son con uno mismo. Era un Western reflexivo, triste…apabullante sobre el final. Quizá “True Grit” tiene esto último en común, pero después debe separarse. Lo comparo con un film anterior de los Coen en principio porque no vi el film original en el que está basado, y porque no puedo obviar que es un film (como dijo Alejandro Torriggino) “poco Coen”. No sólo falta ese elemento extraño, esa imagen o diálogo en el que los Coen suelen deslizarnos un susurro que dice que no todo estará bien. Es a la vez una cierta cualidad extraña que está ausente en todo el film, y que uno espera que haga presencia; hasta que ya no espera más. Es de destacar la particularmente alegre presentación del pueblo en el que Mattie busca a “Rooster” (Jeff Bridges) para que mate al asesino de su padre. Las carretas y los trenes son lindos, la gente camina despreocupada. Incluso en el auditorio donde Mattie lo ve a Rooster –amenazante- por primera vez, el sol encandila desde la ventana y la gente del público se ríe. Estas características, sumadas al creciente optimismo de Mattie, a la vanidad risible de los personajes que aparecen en el camino (especialmente el texas ranger de Matt Damon) y el hecho de que Rooster es casi un “Dude” avejentado, no prometen eventos muy fuertes y/o desgarradores. Está claro: el tono del film es amable y juguetón, hasta en la personalidad del malo más malo de todos (Josh Brolin). Eso no está mal. Es un agradable viaje por el desierto del viejo oeste el que hacen los protagonistas, y los encuentros son a veces sorpresivos y graciosos; la construcción de los personajes es detallada y los actores (lo de Steinfeld –la niña- es buenísmo, pero enorme Bridges…enorme) están comprometidos; las cosas serias que suceden tienen un tratamiento poco serio (de acuerdo al género, que se aleja para disfrutar el paisaje y toma más en cuenta los valores morales de los personajes que ver a alguien en primer plano con un brazo partido)…hasta la presencia de la increíble fotografía de Roger Deakins nos hace entender que sí es una película Coen aunque no lo sea. Es un simple cambio. La revisión de un género llevada a cabo con corrección y pericia. Pero no me quiero olvidar de algo fundamental. Si viene del género y por eso lo permitieron, si esto termina de desacreditar a “True Grit” como algo de los Coen o si no fue planeado, no lo sé. Lo que estoy tratando de describir, que no acostumbro a ver en el cine de los hermanos y creo que su efecto en esta película está fuera de discusión, es la emoción. Quizá muy sobre el final (producto o no de todo el desarrollo), quizá sin que nosotros (o ellos en la sala de edición) nos demos cuenta, “True Grit” se convierte en una pieza completamente emotiva. Emotiva para bien, emotiva sin excesos y con los elementos adecuados (la música ayuda muchísimo). Tómenlo o déjenlo, pero es definitivo: el universo Coen ha derramado una lágrima.
---8/10
El experimento con “Black Swan” fue y es el siguiente. Alejandro Torriggino, “el dire”, me rogó que la viera en cine. Con el correr de los días, más gente era la que me pedía por favor que la viera y que lo hiciera EN el cine, y yo por alguna razón la esquivaba (detalles de esto en nuestro punto 2, la próxima); pero terminé viéndola. La experiencia en la sala fue ya de por sí todo un experimento. Luego de completar esta tarea, me sentí realizado: había hecho lo que tantos amigos me habían pedido. Aún así, casi dos semanas luego de vista la película, no la discutí con nadie. No sé por qué se dio así, pero los últimos días la estuve pensando con varias personas. Estas –y este es también el experimento- son mis conclusiones (dispersas, pequeñas y no finales) sobre un film del que se habló demasiado, que para muchos merecía el premio mayor de la Academia y que todavía sigue dando vueltas en mi cabeza.
a)Básicamente lo que me pasó es que la película me pareció fuerte porque busca provocar al espectador con todas sus herramientas, y al final del día termina impactando (para bien, y muy sobre el final) porque el trabajo sobre esa incomodidad y el desarrollo del personaje son toda la película. A la vez, creo que ese mismo punto es el que no la llega a hacer una película compleja (con esto quiero decir realmente difícil de seguir y/o de ver), y aunque sí logra momentos inquietantes, de esos que nos sobresaltan, la construcción de la película es tan evidente (ver a.2) en cuanto a lo que está pasando que dejan de haber sorpresas (ver a.1).
a.1)Cuando digo “sorpresas”, no hablo de lo predecible o no de la trama… hablo de lo inesperado en las imagenes del film en general para el espectador. Una vez que se estableció que, digamos, va "todo en picada" (para abajo, claro), ya sé yo que ella se está volviendo loca, que esto es esto, que lo otro es lo otro y que tengo que entender que está perdiendo la cabeza… ya sé que me tengo que emocionar, que tengo que reconocer el sufrimiento y otros etcéteras que hacen un poco menos natural la progresión y el incremento dramático de la película.
a.2)Cuando digo que la construcción de la película es “evidente”, me refiero a que la línea con el personaje de Natalie Portman (GRAN interpretación de una pequeña actriz que con los años se volvió enorme) siempre es la misma. La película trabaja muy fuerte sobre eso –Aronofsky y su intensidad, quizá-, es decir, desde lo formal todo se pega a esta construcción y se dan dos cosas: 1)el film me hace saber –en demasía- a mí como espectador que me “quiere” generar ciertas cosas y mis sentimientos no se terminan dando de forma natural; 2)si con otros personajes u otras cuestiones el film entrega algo distinto (el personaje más enigmático en este aspecto es la bailarina de Winona Ryder, que no tiene mucho tiempo en pantalla), no llega a tener ni la más mínima importancia pues queda más que claro que al final del día a la película le importa Nina (Portman) y nada más.
PPF (Primer Punto a Favor): por estar todo el tiempo encima de ella, a peli te mantiene ahí. Es una peli molesta, que provoca e impacta, y eso funciona, para bien o para mal. No podemos sacar los ojos de la pantalla: por las imagenes, por la música y por la fuerza (molesta, controladora e incontrolable, casi asfixiante) con la que casi todos los personajes hacen presión sobre la protagonista.
SPF (Segundo Punto a Favor): por su insistencia, por su ‘evidencia’, y quizá por su calidad técnica, por las actuaciones y por muchas otras características que hacen que a pesar de su construcción esta no sea “una película más”, “Black Swan” me termina generando las cosas que me quiere generar. El final, ese clímax, me llegó y me tocó de manera mucho más rotunda y contundente que aquello que Aronofsky quería lograr –para poner una justa comparación con la obra del director- en “The Wrestler” (aquí mi crítica). Se vuelve imposible que sea de otra manera.
---7/10
Me está faltando hablar sobre “The Kids Are All Right”. Voy a esperar a hacer alguna revisión, cuando me toque, y opinar. Debería en el medio ver otras películas de su género (o sub-género), en el que el film de Lisa Cholodenko claramente destaca. Sólo quiero decir que estoy convencido de que es una película importante, indispensable para este tipo de cine (también más ‘independiente’) porque en principio no toma a sus personajes como disparadores de una situación conflictiva, ni los amolda a las situaciones que se deben relatar en el film. En pocas palabras, nadie en la película es de manual; de hecho, ya de por sí meterse en la historia de una familia liderada por un matrimonio de lesbianas no es de manual. Pero podría serlo. Aquí la clave es que la directora no necesita expresar desde ningún rincón que está haciendo “cierto tipo de película”; lo que vemos aparece como que ‘siempre estuvo allí’. A la vez, eso que ‘siempre estuvo allí ;podría verse exageradamente amenazado por la llegada de un intruso: el personaje de Mark Ruffalo. Pero todo ‘ya estaba allí’. Es decir, la película hace de la llegada de este padre biológico un punto de inflexión importante (un quiebre), pero no olvida nunca que todos los personajes vienen cargados de experiencias. “The Kids Are All Right” no me dice: “entonces este hombre llegó y sacudió todo”; sino más bien “este hombre hizo temblar (y quizá hasta caer) algunas cosas que estaban movidas desde antes y –más aún- que jamás van a estar quietas”. Una película que tiene esa percepción de las cosas y lo muestra en cada plano y lo desmenuza en cada diálogo; una película que tiene, dicho de forma poética y en pocas palabras, ‘el peso de una vida’ (en inglés suena mejor: “the weight of a lifetime”); una película así no es una más del montón. Acá la tradujeron como “Mi familia”, y con ese básico título se la puede llegar a confundir con algo pasajero. ¿Esto cuenta como crítica al final o qué?
---8.5/10
La seguimos la próxima con el segundo apunte vacacional: “Lo inesperado”.
Saludos Sospechosos!
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Labels: Mark Ruffalo, Mini Críticas, Winona Ryder
Monday, 7 March 2011
Especial: Fin de año 2010
Algo así escribí en mi Facebook el primer día del 2011, a la vez que ponía la foto de una película estrenada en el 2010, que realmente disfruté: “HOLA 2011!!! Estoy pensando en los estrenos, en cine, que vi durante el 2010, y se me hace que lo mejor que vi (EN EL CINE) el año pasado fue la segunda película de Ben Affleck como director. Una verdadera sorpresa por cierto. Pasa que decir que "Toy story 3" fue lo mejor que vi ya se me hace como aburrido. También está el documental de Piñeyro y también está el hecho de que me perdí muchos estrenos. Tengo que armar listas 2011, me porté mal con el 2010 en la sala de cine; con vos me voy a poner las pilas. Pero igual "The Town" es un peliculón porque tiene de todo.. y seguramente se disfruta más 'en el cine', vista por primera vez. Algunas pelis funcionan mejor así”.
Todo eso creo que resume a la perfección lo que fue el año pasado para mí en cuanto a películas, y la vida. No es que me la paso en la ‘red social’ todo el día y no veo cine, porque eso es mentira. Es simplemente que cada etapa facultativa se va haciendo más complicada, cada año uno quiere hacer más cosas (y por suerte los objetivos se cumplen); y entonces, como no somos críticos profesionales, el tiempo para ir al cine se elige con cuidado y se va acotando. No estoy decepcionado para nada, y espero que los que me leen no lo estén. Incluso los eventos importantes, como el BAFICI (aquí coberturas anteriores), no me impresionaron tanto, por lo que vi menos films que otros años y ni siquiera pude escribir un ‘especial’.
Por lo tanto, si prometí cosas que no cumplí, pido disculpas. Quiero agradecer también a todos los que siempre pasan y comentan. Ustedes, a quienes yo llamo Sospechosos, le dan vida a este blog que a mi también me da mucho placer y mucha vida. ¡Gracias! Aún así -sacando las promesas no cumplidas- creo que fue un 2010 muy rico para el blog, con múltiples análisis, con mucha reflexión, revisión y descubrimiento -para mí, y para ustedes espero- de lo lindo que es crear de cero, sin compromiso, un escrito cuando una película nos vuela la cabeza. Dicho esto, y tomando en consideración lo expuesto (esto parece un proyecto de investigación), lo más lógico será contarles de las mejores 10 películas que vi el año pasado EN EL CINE, siendo fiel con la tradición de nuestro Ranking de “Las 10 mejores” anual. Como siempre, las películas en verde son links directos a sus críticas o menciones en el blog. Sin extenderlo mucho más, lo mejor que este Sospechoso vio en el 2010.
“Las 10 mejores”
1- The Town (Atracción Peligrosa) – 9/10
Se dijo, luego de que muchos vieron “Inception”, que a Nolan con “The Dark Knight” le había salido todo bien, como si hubiera tenido suerte. Realmente yo no creo en esas cosas, pero es probable que tenga que decirlas si la próxima película
de Ben Affleck llega a ser algo parecido a un desastre. “The Town” es un film que te sorprende a cada momento, pero no por el desarrollo de su historia, que es una clásica historia de ladrones que quieren corregirse, de últimos trabajos y de mujeres hermosas y todo eso… “The Town” sorprende porque, de entrada, uno no puede ponerle mucha confianza a sus credenciales. El Affleck director, con un segundo film, ahora también actúa; el elenco es variado e inusual; el género es de los más visitados del cine norteamericano. Aún así, el resultado es atrapante y emocionante: los personajes nos tocan, su historia nos involucra y, como Affleck parece conocerlos muy bien, nos ponemos de su lado (del de su personaje, claro). Lo que sorprende en “The Town” es en un nivel general, y es una sorpresa mayor si la comparamos con su predecesora, “Gone Baby Gone”. La confianza que uno no tiene cuando el film comienza, Ben Affleck la tiene de sobra. Además es una de esas películas que, por suerte, te ponen a pensar en lo que es dirigir un film, y en el género de un film… te dan ganas de revisar muchas cuestiones. Así se hace una gran película.
2- El Rati Horror Show (Película Argentina) – 9/10
Otra pieza que te pone a pensar en qué es dirigir; en quién lleva la batuta de un proyecto. Es muy difícil que un film de Enrique Piñeyro no sea 100% Piñeyro, pero no hay que desmerecer el egocentrismo una vez que nos percatamos de qué se está contando y cómo. Casi construyendo evidencia para una causa judicial (de hecho, “El Rati Horror Show” tiene evidencia que hoy día es crucial para la defensa del caso de Fernando Carrera), Piñeyro dirige, escribe, actúa, crea y recrea a favor de sus creencias y, como siempre, en busca de un país mejor. Este discurso nunca es una estupidez para el director. Piñeyro es muy hábil para hablar de la realidad de forma ficcionalizada. “Whisky Romeo Zulú” era precisamente eso, pero este nuevo film es un documental y no deja de haber aquí un dejo de ficción. El director nos cuenta un cuento, sí. Pero es un cuento turbio, un cuento que hay que dominar y un cuento que requiere de argumentación y de coraje. Hay que animarse a contar este cuento, pues tiene consecuencias en el día a día. En mi día a día también es de lo mejor del 2010.
3- Carancho (Película Argentina) – 9/10
Cada vez es más difícil evitar las comparaciones en nuestro cine. Es sabido que los estrenos en salas grandes a los que todos tenemos acceso, no son tantos como se dice en todos lados. También hay un prejuicio grande que sigue presente en relación al cine independiente argentino, al alguna vez llamado “Nuevo Cine”. Si “Carancho” no estuviera protagonizada por Ricardo Darín, las cosas se le hubieran hecho más difíciles. La locura del medio millón de espectadores hizo que la seleccionaran para el Oscar, pero no es una película de Oscar. Por eso tampoco se la puede comparar con “El secreto de sus ojos”. “Carancho” es una película de Pablo Trapero. De personajes en mundos que los sorprenden a cada instante, de una historia que tiene el amor como bandera, de una ficción que está plagada de realidad y en la realidad resuena. De ese Pablo Trapero, que película a película se afianza más como un gran autor de nuestro cine.
4- Up in the air (Amor Sin Escalas) – 8/10
Tengo que volver a ver el último film de Jason Reitman, pero lo recuerdo desde principio de 2010 con mucho cariño. Quizá el film más reflexivo, más suspendido y menos aleccionador del año que se fue. Está plagada de personajes fuertes, muy seguros de sí mismos, y también es una película de decisiones fuertes, en la que cada paso a tomar pesa mucho. Con pocas ambiciones, complejas y reveladoras conversaciones y puntos de giro que nos derivan de momento a otro género pero que no dejan de lado la reflexión, “Up in the air” aparece como la película más madura de Reitman. Aunque no su mejor película, sí una de las mejores del año.
5- The Hurt Locker (Vivir al límite) – 8/10
Es como si estuviéramos allí, con ella (la directora Kathryn Bigelow), con ellos (los actores/personajes), sufriendo. Y también disfrutando. Hay todo un lado del film que tiene que ver con el disfrute de la guerra, como generador de adrenalina. Eso, y los discursos que de allí surgen no me motivaron tanto a mí como el contexto y las situaciones, repetidas, una tras otra, que viven estos soldados. Lo que más recuerdo son los momentos de tensión, brillantemente construidos, en los que uno como espectador verdaderamente cree que en cualquier momento todos (los protagonistas también) podrían acabar muertos. Así de verdadero el film, así de crudo. Alejado de las fórmulas, más cerca de la cualidad impredecible de su protagonista fundamental (un genial Jeremy Renner). Verla en cine es impresionante.
6- The Social Network (Red Social) – 8/10
Modesta visualmente, al menos para un director como David Fincher, que disfruta mucho de crear juegos terroríficos y de hacer crecer a la gente para atrás. No hay muchas sorpresas en esta película que podemos llenar de adjetivos derivados de “correcta”. Sucede que cuenta una de esas historias de siempre, pero con la ventaja de que resuena mucho en el ahora por el contexto “facebook”, y además con una corrección que encuentra refugio en las palabras de Aaron Sorkin (uno de los mejores guiones que se presenciaron en la pantalla grande en mucho tiempo), apostando a un juego de cambio rápido de planos y plena confianza en actores no tan conocidos, de los cuales cada quién sorprende más. Truco no hay. Comparada directamente con el último film ‘oscarizable’ de Fincher, es genial. Es difícil que alguien diga que no es una muy buena película.
7- The White Ribbon (La cinta blanca) – 8/10
Muchas veces lo que uno piensa de una película con lo que interpreta de ella y el impacto que esto tiene en uno como espectador. Creo que con la última cinta (la blanca…chiste malo) de Haneke, pasó eso. Su mensaje es de algún modo tan transparente y claro que todo se puede ver reducido a una película insignificante, con exceso de violencia (física y psicológica) y falta de reflexión. Aún así, la reflexión está de nuestro lado también, y el impacto de una cosa tan universal y básica como la que intenta expresar el director, viene naturalmente de cómo desarrolla su película; de la dedicación que le pone a su historia. Que nadie dude que Haneke habla en serio…yo pensé que nadie lo dudaba.
8- A serious man (Un hombre serio) – 8/10
Los Coen. Sólo me pasa con ellos. Sigo descubriendo su filmografía y la paso de maravilla. Pero también es todo un acontecimiento ver una película de los hermanos en el cine. Yo no sé por qué las salas las estrenan. Películas como “Un Hombre Serio” jamás atraerán un gran público. Parte cómica -pero de un humor muy oscuro- y más que nada dramática, la historia de un hombre que cree que hace todo bien pero todo le sale mal es una delicia. No voy a mentir. Como siempre, no sé bien qué pasa por la cabeza de los dos directores, y es esa cabeza la que se ve en la historia del film y la que nos llega a nosotros. Seguramente “Un hombre serio” sea de sus films ‘menores’, pero también como la mayoría de las veces –no siempre- hay algo turbio… algo que queda sonando por ahí… algo que dice que no todo anda bien.
9- Excursiones (Película Argentina) – 8/10
Yo la vi hace un tiempo en el BAFICI, pero se estrenó oficialmente en el 2010 y no deja de ser un gran film. Esto escribí en su momento: No se puede decir tanto del tercer film de Acuña. Comparte elementos con “Nadar Solo” (su segundo largo no lo vi) y mantiene la línea que tan querido lo hizo por muchos. Acuña todavía es joven pero tiene una capacidad innata para llegar a un público mayor. Con este film, que tiene toques magistrales de comedia (y que acaba de ganar el premio más importante de FIPESCRI), lo demuestra. Y no es sólo eso en una película que realmente no se puede explicar. Es también la confianza total en los actores como creadores de una realidad que es tan real como la realidad misma, y que también es desprejuiciada o, mejor aún, como decía una chica que conocí: "honesta".
10- Shutter Island (La isla siniestra) – 8/10
Scorsese genera revuelo, como diría Agus Castelli. Un gran director, consagrado, estrena un nuevo film, que no parece prometer mucho…algo fuerte tiene que pasar. Hasta el día de hoy, en DVD, se sigue discutiendo. Que si el final es así o asá, que si es muy obvia por esta razón o la otra, que si DiCaprio está mejor acá que en “Inception”, que si es digna o no de un realizador como Marty. Yo creo que tanta discusión, tanta búsqueda incesante de errores y tantas ganas de querer ver de dónde se sacó tal o cual idea; todas estas cosas alcanzan para coronarla como una de las películas del 2010 (aunque sea una que entre al final de la lista). Igualmente, si me preguntan a mí, creo que por derecho propio es una muy buena pieza. Consciente, firme, para nada arbitraria y con una fenomenal actuación protagónica (por supuesto que DiCaprio está mejor aquí que en la de Nolan). Agradezco que Scorsese haya generado el clima de locura que una película de este tipo requería, y que no haya cedido a la tentación de dar vuelta todo bruscamente sobre el final. Eso es lo que hacen las películas poco inteligentes. Y ojo, que muchas películas pueden ser bobas y buenas (o excelentes, dependiendo de qué elementos hagan que las películas sumen puntos). ¿Inteligentes y muy buenas? Siempre hay menos.
“BONUS TRACKS” (una del cine, una de estreno limitado, una vista en el colectivo y una que fue directo a video; o cuatro que merecen ser mencionadas)
* Solitary Man (El hombre solitario) – 8/10
Por su genial interpretación protagónica (un Michael Douglas “at the top of his game”) que se carga con todo el relato y se va llevando puesta cada situación vivida sin mirar atrás; por su buen –y de a ratos sorpresivo- uso de los jugadores secundarios en los momentos justos; porque los diálogos dan para pensar y de a ratos duelen. Porque los dos directores consiguen tomarse en serio y con la exacta dosis de dramatismo –no exenta de humor; todo siempre cortesía de este ‘hombre solitario’- una historia de individuos (el primordial es uno, pero hay varios para analizar) en edades difíciles, que en cualquier momento pueden ser tomados por sorpresa debido a una revelación. La revelación puede ser de cualquier tipo… lo importante es no perder la fe en que se puede darle un giro a las cosas.
* The Bad Lieutenant: Port Of Call – New Orleans (Un maldito policía en Nueva Orleans) – 9/10
No me corresponde del todo esta opinión, pues es la primer pieza que veo de un director prestigioso y reconocido mundialmente, pero me es inevitable declarar que su última aventura es una de las mejores películas del 2010 y una de las mejores cosas que vi en mi vida. Adrenalina pura, inyectada en la película y en un protagonista (desopilante Nicolas Cage; un grande cuando quiere) que no para un segundo. No es una historia muy nueva (de hecho, es una suerte de remake) ni tampoco la más original, pero algunas veces uno puede percibir que detrás de la cámara hay alguien que entiende absolutamente todo: Werner Herzog pasea, sin aviso, de lo más violento a lo más triste, de lo triste a lo directamente cruel, y de lo cruel a lo inesperadamente romántico. Un cínico (como el maldito policía del título) tal vez, pero un virtuoso que encuentra la vida más llena (incluyendo gente que vuelve de la muerte y las inolvidables iguanas que miran fijo) en un mundo desvastado.
* Knight and Day (Encuentro explosivo) – 8/10
No es tan fácil de explicar ni de defender, pero es algo muy fuerte para que el que consume cine compulsivamente. Miramos las películas por lo que son, pero si ellas nos dejan, también miramos más allá. “Knight and Day”, de James Mangold (sí, el multifacético director de “Inocencia interrumpida”, “Walk the line” y “3:10 a Yuma”), es un completo delirio: divertido, predecible, exagerado, inverosímil a la enésima potencia, completamente irrelevante desde la historia y el (no) desarrollo de sus personajes. Ya en este aspecto delirante, es una muy buena pieza; mejor que otras de su especie (tampoco nos engañemos: hace mucho que no llega una película así). Porque está bien filmada, porque la acción motiva al espectador y porque la pareja protagónica tiene la química necesaria para que el ritmo no decaiga. Pero hay otra cosa, hay un más allá; como una “meta-película”. Que sea Mangold el director, que Tom Cruise y Cameron Diaz sean las estrellas que ponen la cara son aspectos que no podemos dejar de mencionar porque son demasiado evidentes. Sobre todo en el caso de los actores. Sabemos quiénes son, sabemos qué esperar, y verlos desplegar sus dotes en cada escena del film es descubrir esta “meta-película”; que dice mucho sobre el doble rol que juegan las superestrellas (como estrellas y como verdaderos actores), sobre los géneros y sus virtudes y limitaciones (y sobre cómo todo eso un director puede llevárselo por delante) y sobre el cine en general; el que nos genera placer, el que no es correcto admirar pero tiene mucho de admirable; en este caso ese que nos divide rotúndamente de vez en cuando sin que lleguemos a analizar el por qué.
* Whip it (Chicas muy bravas) – 8/10
Drew Barrymore hace su debut como directora y en Argentina se les ocurre mandarla directo a video. Está bien, no a todos les importa Drew como a mí. Yo soy quien alquila cosas horribles como “Amor a distancia” sólo para verla. Pero su primera película es una gran película y tiene mucho de ‘meta’ también. Es la consagración de la chica que es distinta pero es encantadora; es un llamado (bastante femenino, es cierto) a todas esas chicas que todavía no encontraron su lugar. Drew les dice que “no se rindan” y lo hace a través de una historia que tiene muchas aristas (desde el pueblo maldito del que no se puede salir ni progresar hasta ese concepto tan complejo que es el “primer amor”) que abren paso a grandes personajes (el entrenador es uno, o la jugadora de roller derby que interpreta Kristen Wiig –quizá mi favorito-) y que la directora maneja lo mejor que puede, cediéndole el honor protagónico a esa hermosa chica que sabe sobre ser distinta y encantadora y que se llama Ellen Page. Tiene ese toque rebelde (en el andar general del film, y en la presencia de la propia Barrymore y de Juliette Lewis) que tanto la caracteriza a la –ahora- directora, pero es un relato clásico, con suerte inolvidable.
ESPERO QUE DISFRUTEN EL POST!
VUELVO CON UNAS REFLEXIONES VACACIONALES PRONTO!
SALUDOS SOSPECHOSOS!
Posted by
ElChapa
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7.3.11
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